Clausura del curso sobre la oleada de cambios en el mundo árabe organizado por la UIMP y en el que colaboró la Fundación Araguaney-Puente de Culturas
Ha finalizado el Curso Magistral “Una visión europea sobre la oleada de cambios en el mundo árabe: entre la estabilidad y la democracia”. El acto de clausura tuvo lugar a las 12 del mediodía. En él estuvieron presentes todos los participantes a dicho curso, a quienes se les concedió un diploma como reconocimiento por su asistencia, además de Jesús Núñez Villaverde, Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) y especialista en temas de seguridad y construcción de la paz y encargado de impartirlo, y María Esther Regueiro, Adjunta al Director de la UIMP.
Jesús Núñez se encargó de impartir el curso ante los asistentes durante estos tres días en los que las sesiones se organizaron a modo de exposición teórica con espacios para debates y comentarios. Villaverde centró sus discursos en tres objetos de estudio: El Magreb, con el conflicto del Sáhara Occidental y la situación de Libia como cuestiones principales a tratar; Oriente Próximo, con el conflicto árabe-israelí como tema central y Oriente Medio, tratando la situación de Afganistán, Irák e Irán.
En la sesión del lunes 12 Núñez Villaverde trató de desmontar estereotipos comenzando por enumerar las diferencias existentes entre los árabes y los musulmanes. Expuso que en Occidente tenemos la idea de que árabe y musulmán es lo mismo, pero no es así. Cuando hablamos del mundo musulmán, si le ponemos sello político, tenemos como referente a la Organización de la Conferencia Islámica. Si hablamos del mundo árabe, tenemos como referente a la Liga Árabe. Además, no todos los árabes son musulmanes, ni todos los musulmanes son árabes. Por ejemplo, Indonesia es un país musulmán, pero no es árabe, al igual que India. Entre estos doS conceptos, siempre suele haber confusiones porque es muy habitual que la gente los entienda desde un punto de vista político. Villaverde aclaró que un árabe es una persona de una etnia o pueblo. También se dice del idioma que hablan estas personas. Mientras que cuando hablamos de ser musulmán, nos referimos a la religión. Los musulmanes profesan la religión del Islam.
En cuanto a los conceptos musulmán e islamista, Villaverde aclaró que hacen referencia a lo mismo. Un islamista es aquel que cree en el Islam, que pertenece a esta religión, sin introducir cuestiones políticas de por medio.
En la jornada del martes 13 se centró en “el conflicto con más capacidad contaminante y el más violento de estos momentos”, el árabe-israelí. Comentó que se trata de un conflicto en el que hay tres partes implicadas: por un lado se encuentran los propios palestinos e israelíes enfrentados por una tierra; por otro los 22 países árabes enfrentados con Israel; y por último los países musulmanes, de los que Irán es líder.
Villaverde insistió en que no existe otro conflicto en el planeta en el que estén implicadas tantas potencias. “La ONU, Rusia, la Unión Europea y EEUU son los cuatro actores protagonistas en la procura de la resolución del conflicto. Un conflicto del que no hay vistas de que se solucione”. Dijo que a pesar de que se hable de un proceso de paz, no hay hechos que lo demuestren. Ni siquiera existe un proceso de negociación o de diálogo. Por ello habló de un “panorama pesimista”.
El último día, miércoles 14, Núñez Villaverde expuso ante los asistentes las conclusiones y perspectivas desde una óptica occidental, centrándose en EEUU y la UE como actores principales.
A la clausura asisitió la adjunta al director de la UIMP, María Esther Regueiro, quien apuntó que “en relación al mundo árabe debemos tener esperanza, no miedo, puesto que es el miedo el que inicia los conflictos sin final” y debemos ayudar a que lo que ya se denomina como primavera árabe, “no se convierta en un verdadero invierno. Debemos ayudar, con respeto y conciencia a la libertad de los pueblos a buscar la felicidad en su destino, a que eviten el estancamiento o el retroceso en los cambios”.






